No he dudado mucho cuando he tenido que decidir de que hablaros en la primera entrada a nuestro blog mensual.
La primera relación que tuve con el mundo de la decoración fue a través de las telas, aún hoy, siguen siendo parte esencial de mi negocio y casi siempre todo gira alrededor de ellas, no concibo decorar un espacio en el que no tomen un especial protagonismo y sea ese detalle que mimas y eliges con especial cuidado para que una vez todo colocado, el conjunto funcione perfectamente.
Son un amor a primera vista. De repente, aparece un estampado del que te enamoras y cambias todo para que cuadre donde tenias pensado poner otra cosa.
Las telas son la guinda del pastel, gracias a ellas podemos transformar los espacios y darles ese aire que buscamos confiriéndole mas elegancia, más sutileza, más fuerza, ó lo que realmente deseemos.
Igualmente nos ofrecen la posibilidad de cambiar la decoración de un espacio simplemente haciendo unos cojines nuevos y dar un aspecto diferente a nuestra casa en función a la época del año, ya sea invierno o verano.
En verano siempre nos atrevemos más con el color y los estampados y nos apetecen tejidos más ligeros que no nos den calor. En invierno buscamos lo contrario, queremos que las telas nos arropen.
Soy fiel defensora de los tejidos de fibras naturales, algodón, lino, yute, lana, seda….etc, tienen una prestancia especial y marcan la diferencia con respecto al resto. Estos tejidos están vivos y se nota en su textura, cuando los tocamos resultan muy agradables y nos ofrecen un montón de ventajas en cuanto a transpirabilidad, durabilidad, fortaleza, suavidad, son hipoalergénicos, antibacterianos y respetuosos con el medio ambiente.
Os animo a decorar con telas, ese elemento siempre agradecido, que ofrece miles de posibilidades y por su puesto nos regala tan buenos resultados visuales.
Trabajamos con los mejores editores textiles.
Seguiremos profundizando pero por hoy creo que es un buen comienzo.
Telas de la imagen de Güell Lamadrid